LA MARMOTTE PYRÉNÉES: 4 VISIONES DE UNA GRAN CARRERA

LA MARMOTTE PYRÉNÉES: 4 VISIONES DE UNA GRAN CARRERA

4️⃣ Cuatro “Correcas” tomábamos la salida en la Marmotte Granfondo Pyrénées el día 25 de Agosto desde la localidad francesa de Luz Saint Sauver, en el departamento de Hautes-Pyrénées, punto de partida de ascensiones míticas como el Col de Tourmalet o Luz Ardiden.

No es fácil transmitir, tras participar en una prueba como la Marmotte, todas las sensaciones que uno experimenta a lo largo de esta exigente carrera. Así que, mejor que conozcáis la particular visión de los 4 protagonistas desde sus diferentes puntos de vista …

correcas en la marmote

¿Qué es la Marmotte Pyrénées? Es una de las rutas ciclistas de más renombre del panorama internacional y, por supuesto, la marcha más importante de los Alpes después del Tour de Francia

174 kilómetros21 curvas y 5.000 metros de desnivel en la que 7.500 participantes de 50 países se atreven a pedalear por esta dura travesía por los Alpes franceses

 

EL PERFIL (por Vicente Carles)📈📈📈📈📈

Un día en el paraíso del ciclista disfrutando desde el km 0 del Col du Tourmalet desde Luz St. Sauver, una ascensión mítica de 18 km al 7,4 % de d+ con unas rampas finales muy duras. Tras un lujo de bajada hemos comenzado la ascensión entre abetos, riachuelos y abundante vegetación a Hourquette d’ Ancizam, 17 km al 4,5% d+.

Su bajada muy técnica encadena la subida al Col d’Aspin ,12 km al 6,5% de d+ donde también, entre abundante vegetación, vas tomando conciencia de lo que se te viene encima, que no es nada más y nada menos que nuevamente la subida al Col du Tourmalet por la vertiente de Saint-Marie de Campan, muy bonita pero quizás la más dura, 17 km al 7,7 % de d+.

¡Menos mal que hay bares para hidratarse en la estación de esquí de La Mongie a falta de 5km para coronar el puerto!.

Tras este duro asalto tan solo quedan 31 km entre bajada y llaneo venteado para afrontar la última ascensión del día a Hautacam, 14,7 km al 7% de d+, una subida escalonada con duras rampas que te llevan al final de la marcha en la estación de esquí.

LA ESTRATEGIA (por Alvaro Bonastre)📝📝📝📝📝

subiendo la marmotte

La estrategia para la prueba era sencilla: ser conservador en los 4 primeros puertos y alimentarse durante toda la prueba. 🥖🍗

Resultaba muy importante también llevar ritmos constantes para no quemar energías de forma innecesaria.

El plan pues, estaba claro: 4 primeros puertos a Z2 -donde la pendiente lo permitiese- y el Hautacam, con lo que quedara. Y por supuesto, alarma cada 20minutos para comer un dátil, medio plátano o un gel acompañado de un buen trago de agua. 

Pero como en cualquier prueba de LD, todo puede pasar… y pasó: 36 grados en el durísimo Hautacam y ¡cambio de estrategia! …sobrevivir😓 😓😓Tres paradas para refrescar el cuerpo e hidratarse y sólo quedaba apretar los dientes hasta llegar a la cima.

¿Qué es el Hautacam?  Puerto del Pirineo francés con una longitud de 14,4 kilómetros y una pendiente media del 7,2 %, con máximos de 10 %, en el que el tramo más empinado está entre los kilómetros 7 y 9.

 

LA MOTIVACIÓN (por Andrés Gimenez)🔥🔥🔥🔥🔥

La Marmotte resulta, por su nivel de exigencia y su duración, una prueba muy similar a un Ironman.

Además del esfuerzo físico llevado al extremo, tienes que preparar tu mente para ser capaz de estar no menos de 9/10h. pedaleando encima de la bicicleta.

Es de gran importancia la concentración y la gran capacidad de sufrimiento y de automotivación para conseguir llegar a la línea de meta. Esta prueba te consume hora tras hora y kilómetro tras kilómetro … pero todo el esfuerzo tiene su compensación. La satisfacción de colgarte la medalla hace que todo valga la pena. 🔝🔝🔝

En mi caso particular, hice esta prueba con una herida infectada en la planta del pie y al entrar en meta y sentarme no pude controlar mis emociones y rompí a llorar como un bebé. Pero fueron lágrimas de alegría por cumplir uno de los retos más difíciles que uno puede ponerse cuando ama este deporte.

LA EXPERIENCIA (por Toni de Gregorio)✅✅✅✅✅

Una mezcla de pereza y de temor a fracasar ante el descomunal esfuerzo se apoderaba de mi conforme se acercaba la fecha de partir hacía los Pirineos.

Pero al mismo tiempo notaba que esas montañas, convertidas en lugares sagrados del ciclismo, escenarios de heroísmo deportivo, maravillas de la naturaleza, lugares de peregrinación de todo ciclista aficionado, ejercían una atracción irresistible debido al deseo de poder conquistar algunos de sus puertos más emblemáticos.


Tras ser finisher en la Marmotte de los Alpes en 2015 ahora tocaba tratar de hacer doblete con su “hermana menor”, así conocida por su corta edad (esta era su cuarta edición) que no por su carácter. Y es que no en vano, arranca descaradamente con la ascensión al Tourmalet, el puerto más idolatrado de la carrera más famosa del mundo.

Todo un homenaje de la naturaleza al ciclismo, motivo por el cual la organización debe haber decidido que merece subirse por sus dos vertientes para dolor y gloria de los participantes. Pero no es este coloso, cuya ascensión trasciende, inspira e intimida, el juez de esta carrera.

Sin duda el veredicto de ser o no ser finisher lo da la “montaña maldita”: el Hautacam. No es casualidad que a pocos kilómetros de Lourdes, tras 168 kms, 5 puertos míticos y 5.600 mts. de d+, se produzca el “milagro deportivo” de cruzar la meta, tras una larga, dura e inolvidable jornada de puro ciclismo.